Instalaciones

Casilla del calero

Se trata de una vivienda tradicional calera, de una sola planta y con cubierta a un agua de teja árabe. Situada en las traseras del horno Escudero, orienta su fachada al norte, con dos ventanas minúsculas y una modesta puerta. Esta simplicidad de formas y escasez de elementos ornamentales refleja, no solo las tradiciones y costumbres, sino también el nivel social de sus moradores.

En su interior la vivienda se divide en dos habitaciones comunicadas entre si. Estas diferenciaciones denotan la acentuada funcionalidad de la vivienda. La casa está cubierta con techos de cañizo y vigas de madera, y solada con piedras del lugar. El uso primigenio de las habitaciones fue, una para vivienda familiar, y la otra para animales estabulares. Más tarde, esta última se acondicionó como cocina, con anafe de carbón y decorada con objetos de uso cotidiano, como tinajas y cántaros, atizadores, ollas, calderos o vajillas de loza. Según el antropólogo D. Juan Agudo, “La ornamentación interior constituye toda una lección del sentido de la vida que ha imperado entre las paredes de estas casas”

El hogar, fuego encendido bajo la chimenea, es el centro de la vida en la casa. En torno a él, se hacían todas las labores domésticas. En definitiva, casas con mobiliario y objetos significativos, relacionados con actividades productivas.

Las modificaciones sufridas para la adaptación a Museo de la Cal, no alteran la estructura o morfología de la edificación.